Diseño popular: cuando los ciudadanos son los que eligen

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02Hacer que el público elija tu identidad visual –ya sea un logo, un símbolo, una imagen o cualquier otro elemento gráfico– es una estrategia que han utilizado pequeñas y grandes empresas. Es bastante habitual que cafeterías de barrio, asociaciones, universidades, partidos políticos, ayuntamientos o Estados hagan encuestas o votaciones online para involucrar a la gente en la creación de su identidad visual.

Pero ¿esta estrategia funciona? Depende. Algunas veces es peligrosa, pero hay ocasiones en las que sí se consigue realizar una estrategia de comunicación más participativa y que dé resultados. Hoy os vamos a enseñar algunos ejemplos de elecciones colectivas de imágenes gráficas. Veamos cuáles han funcionado muy bien y cuáles han ido regularcillo.

La matrícula del estado de Nueva York

Durante el verano de 2019, el estado de Nueva York decidió hacer partícipes a sus ciudadanos en una decisión muy particular: elegir el diseño de la nueva matrícula en vigor del estado estadounidense para el 2020. Hay que tener en cuenta que las matrículas en Estados Unidos tienen una historia particular y mucho valor sentimental para ciudadanos y coleccionistas. De hecho, son diferentes en cada estado, se actualizan periódicamente y, desde los años ochenta, muestran lugares y rasgos característicos de cada estado.

Vamos, que no es una decisión sencilla. Por este motivo, el estado de Nueva York decidió confiar por primera vez esa decisión a los ciudadanos con este tuit:

Entre los elementos de las distintas propuestas, podemos ver el lema del estado de Nueva York «Excelsior» (en español, «Siempre en la cumbre»), la Estatua de la Libertad, la silueta de Nueva York, las Cataratas del Niágara y un puente construido por el padre del actual gobernador del estado de Nueva York.

¿Y cómo fue el resultado? En la encuesta online participaron alrededor de 325 000 personas y el 49,7 % decidió que la próxima matrícula de Nueva York –a partir de la primavera de 2020– será la que incluye más elementos, no solo de la ciudad de Nueva York, sino de todo el territorio del estado.

El número de participantes no estuvo mal, pero muchos ciudadanos aprovecharon la ocasión para resaltar numerosos problemas y críticas. Entre estas críticas, se encontraba el hecho de tener que pagar por tener la matrícula nueva. ¡Ah! Y por curiosidad: la matrícula con el puente quedó la última.

El logo del bicentenario peruano

Si hay un evento importante y que se merece una celebración es el bicentenario de una nación. Es algo en lo todos los ciudadanos deberían participar. Quizá por esto, el gobierno peruano decidió consultar al pueblo para elegir el logo oficial para los festejos de su bicentenario, que tendrá lugar en el año 2021.

Se pidió a los ciudadanos que eligieran online una de las tres propuestas que presentaron unos jóvenes diseñadores gráficos peruanos, que explicaron el significado de sus creaciones en un vídeo.

Al final, ganó el logo realizado por la diseñadora Angela Rossmery Alberca Caro. Se llama «Perú se mueve» y en el centro del mismo, se unen tres espirales que representan a los ciudadanos de la costa, de la montaña y de la selva. En este caso, parece que el concurso fue bien, aunque no se dio cuenta del número de votantes. No hubo polémica alguna y se fomentó el debate, sobre todo en redes sociales, sobre el verdadero significado que tiene la nación para los peruanos.

Los Países Bajos y la etiqueta nutricional

La asociación holandesa de consumidores, en cambio, utilizó las encuestas para saber qué pensaba el público sobre la etiqueta nutricional que se coloca en los alimentos que encontramos en los supermercados y cuál era el diseño gráfico que más les gustaba. Aquí la pregunta iba más allá del diseño: el objetivo era saber qué etiquetas conseguían dar la información nutricional de la forma más sencilla y correcta posible.

El resultado fue que el 71 % de los consumidores agradecía la presencia de la etiqueta nutricional y que entre los distintos diseños que tenían a su disposición –el de la etiqueta nutricional de estilo semáforo (que es el utilizado en el Reino Unido), el Nutriscore (el utilizado en Francia) o la etiqueta con forma de ojo de cerradura (la utilizada en los países nórdicos)– el ganador fue el británico.

Ejemplo de etiqueta de estilo semáforo en un producto holandés. Imagen: Consumentenbond, NL

El sistema de etiquetado utilizado en el Reino Unido muestra de forma rápida las calorías, las grasas, los azúcares y la sal que contienen 100 gramos de producto y señala en verde, amarillo y rojo si dicha concentración es más o menos saludable..

El símbolo del partido político italiano Italia Viva

En la política italiana, también se han utilizado hace poco las encuestas para elegir una imagen concreta. Se trata del partido Italia Viva, que surgió de la división del principal partido de centro izquierda italiano, que ha permitido que se elija, a través de una encuesta online, el logo del partido entre tres propuestas diferentes.

Por un lado, esta elección deja ver una estrategia de comunicación que tiene como objetivo conseguir una imagen participativa del nuevo partido. Por otro lado, en cambio, la encuesta crispó los ánimos en relación con dos campos –el diseño y la política– que no es que no se presten a la crítica. Así pues, no han faltado comentarios irónicos sobre la elección de los colores , similares a los del logo de Instagram, o sobre lo que se parece el símbolo al logo de un producto de higiene íntima.

El logo del estado de Colorado

Volvemos a los Estados Unidos para terminar con este listado de historias. El estado de Colorado, con el firme compromiso de crear una marca territorial propia, decidió hacer participes a los ciudadanos a través de las redes sociales para saber qué pensaban sobre las propuestas de logo para el estado. Pero la cosa no salió del todo bien.

De hecho, muchos ciudadanos criticaron que no era necesario hacer un logo y declararon su amor incondicional por la bandera del estado de Colorado, pese que a menudo, una marca territorial ofrece soluciones distintas a las de las banderas de toda la vida.

Al final, el Gobierno eligió igualmente un logo diferente a la bandera y es el creado por Evan Hecox, que se ve en la imagen.

¿Qué podemos aprender de estas historias?

Hacer que el público elija funciona cuando se trata de una acción que forma parte de una estrategia de comunicación participativa más amplia. En cualquier caso, se trata de una decisión que va más allá de meras cuestiones gráficas.

En lo que respecta al diseño, los comentarios del público son útiles solo si se analizan bien, si se piden por anticipado y si se selecciona el público objetivo adecuado. El diseñador Jeff Jimerson habla de estas y otras indicaciones en un interesante artículo sobre este tema.

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