Las mejores revistas de historietas de los años 50 a hoy

Las mejores revistas de historietas de los años 50 a hoy

Candido Romano Publicado el 3/30/2023

Las revistas de historietas o revistas de cómic siempre han sido un producto editorial rompedor, un medio en el que se han formado y han crecido los talentos más importantes del dibujo y la narración en tiras, entre otros productos. Gracias a la intuición de editores de vanguardia y hábiles dibujantes de historietas, desde la década de 1950 han cobrado vida diversas revistas publicadas en todo el mundo, de periodicidad mensual o trimestral. Eran auténticos «periódicos» en los que no solo se incluían historietas, sino también artículos, ensayos y reflexiones de todo tipo.

Con estas también surgieron nuevas formas estéticas y culturales, estilos y géneros. Las revistas de historietas también han sido el soporte de protestas, con historias a menudo políticamente comprometidas, sobre todo durante los años 70, o altamente experimentales y «underground», con cómics que difícilmente podrían ver la luz en otros formatos más tradicionales.

No obstante, el fenómeno ha ido desapareciendo ya desde principios de los años 2000, quedando poquísimas propuestas editoriales nuevas o supervivientes de otros tiempos. Ha pasado a mejor vida la época gloriosa de estas revistas, cuando cada año florecían novedades editoriales.

A continuación ofrecemos un listado de algunas de las mejores revistas de historietas de los años 50 a hoy.

MAD Magazine

Fruto del ingenio de Harvey Kurtzman, el primer número de MAD salió en agosto de 1952 gracias a la editorial EC Comics, en formato de libro de cómics. Sus icónicas portadas reflejan en tono de parodia personajes del mundo de la política, de la cultura popular o del espectáculo. De Nixon a Barak Obama, pasando por Michael Jackson. Es muy famosa sobre todo su mascota Alfred E. Neuman, un personaje que suele aparecer en las portadas, con los rasgos característicos de un niño, pecas y cabello pelirrojo.

Por otro lado, MAD es una revista satírica, en la que siempre se han publicado cómics, ilustraciones y artículos que derrochan un humor demencial, pero también muchas historias de género más sofisticadas. En 1955 MAD cambia de formato y se convierte a todos los efectos en una revista.

De esta experiencia surgen nombres que actualmente forman parte de los maestros indiscutibles del cómic, cada uno de ellos con un estilo personal y muy particular. De Robert Crumb, dibujante de cómics que siempre se caracterizó por su estilo grotesco, a Art Spiegelman, autor de Maus, obra que ganó además el Premio Pulitzer. Harvey Kurtzman se encarga de la edición de 28 números de MAD Magazine, hasta 1956. No obstante, la vida editorial de la revista continúa hasta 2009, con picos de tiradas que llegaron a superar los dos millones de copias, sobre todo en los años 70, superando los 500 números publicados.

Tuvo un enorme impacto cultural en todo el cómic underground americano, entre otros, inspirando además el humor demencial de John Belushi, el monólogo cómico (stand-up comedy) y el programa Saturday Night Live.

Pilote

En 1959 sale el primer número de Pilote, una revista francesa semanal en la que debutaron los principales autores del cómic francés. El ideador de la revista es René Goscinny, creador de los populares Asterix y Lucky Luke, cuyas historias aparecen precisamente en estas páginas. Más tarde, Pilote publica a muchísimos otros autores, que en años posteriores se abren camino en la historia del cómic francés e internacional.

De Blueberry de Charlier y Giraud a Lone Sloane de Druillet, pasando por los cómics de Tardi y Bilal. Durante los años 60, Pilote es comprada por la editorial Dargaud. La revista también llega a Italia con el nombre de Pilot, bajo la pluma de Tiziano Sclavi, que unos años más tarde crea Dylan Dog. Tras la salida de algunos autores y dibujantes, la revista pasa a ser una publicación mensual.

Pilote cierra oficialmente en 1989, pero de esta experiencia surgen ulteriores revistas de autores procedentes de ella.

Garo

De Japón llega una revista mensual publicada por primera vez en 1964, fundada por Katsuichi Nagai y dedicada al manga de vanguardia. Rompiendo plenamente con el significado tradicional de la palabra manga (es decir, «imágenes extravagantes»), Nagai decide crear una publicación inspirada en la definición de gekiga, es decir, «imágenes dramáticas», acuñada por el autor Yoshihiro Tatsumi, con cómics de género histórico y de corte extremadamente más realista.

La primera historia publicada en Garo es el drama ninja Kamui, creado por Sampei Shirato, autor que contribuye con Nagai a la fundación de la revista. Esta trata temas como la lucha de clases y el anti-autoritarismo, ambientado durante las grandes discriminaciones del periodo Edo contra los Hinin, personas situadas en el último escalón social.

Con esta revista, Nagai quería literalmente agitar la gramática del manga mainstream. En 1965, en su editorial de reclutamiento de nuevos autores, escribe: «Una nueva generación debe ocupar el lugar de la vieja. Tenemos que inventar historias relevantes sin miedo a forjar un estilo único y personal con el fin de estimular a los autores y lectores».

También resulta interesante la historia personal de Nagai: y es que la revista Garo surge de una voluntad filantrópica. En el momento de fundarla, el autor está enfermo de tuberculosis, motivo por el cual desea dejar para la posteridad una obra importante, incluso aunque le suponga una pérdida económica. Afortunadamente, Nagai la sacó adelante y vivió hasta 1996. La revista dejó de publicarse en 2002.

Linus

1965 es un año importantísimo para el cómic en Italia: en los quioscos sale el primer número de Linus, historia inventada por el intelectual milanés Giovanni Gandini, publicada inicialmente por la editorial Figure. El nombre de la publicación se refiere claramente a personaje homónimo de los cómics de la serie Peanuts (o Snoopy) de Charles M. Schulz, evidentemente publicada en las páginas de la revista. En el primer número también aparece una entrevista de Umberto Eco a Elio Vittorini (escritor y crítico literario) y Oreste Del Buono (editor y escritor visionario).

En Linus también se publicarían en los años siguientes historias de Li’l Abner de Al Capp, Popeye de Elzie Crisler Segar, Krazy Kat de Herriman y Dick Tracy de Chester Gould. El único autor italiano publicado durante los primeros años de Linus es Guido Crepax con su personaje de Valentina.

Más adelante, Linus pasa a manos de la editorial Rizzoli en 1971, momento en que se establece como director justamente Oreste del Buono, que lleva las ventas de la revista a más de 100.000 copias al mes. Por Linus han pasado los mayores dibujantes, personajes y autores de cómics italianos e internacionales: El gato Fritz de Robert Crumb, Doonesbury de Garry Trudeau, El Eternauta de Alberto Breccia y Héctor Germán Oesterheld, o Corto Maltés de Hugo Pratt, pero también autores como Filippo Scozzari y las viñetas de Vincino y Vauro.

Del Buono transforma Linus en una revista que habla del presente y crea además el suplemento Alterlinus, en el cual se publica a, entre otros, Andrea Pazienza, Moebius, Toppi y muchos más. Por tanto, Linus abre una auténtica época dorada del cómic de autor en Europa. La revista todavía se publica y está dirigida por Igort, conocido dibujante de cómics y director y antiguo fundador de la editorial Coconino Press.

Mètal Hurlant

En la revista Pilote, a principios de los años 70 se respira una atmósfera cargada: René Goscinny y Jean-Michel Charlier ejercen un fuerte control sobre los autores y algunos de ellos deciden liberarse de estas cadenas creativas. Así, en 1974 surge Métal Hurlant, revista trimestral creada por Jean Giraud (Moebius), Dionnet y Druillet.

Se trata de una revista seminal para el género de la ciencia ficción, entre otros, compuesta por historias que rechazaron incluso la imposición de un guion. El propio Moebius publicó en Mètal Hurlant algunas de sus obras más importantes, desde Arzach hasta Le Garage Hermétique (El garaje hermético). Algunos de los demás autores publicados en esta revista son Milo Manara, Richard Corben, Alejandro Jodorowsky y muchos más.

En Italia muchísimas de estas historietas se publicaron en Alterlinus, revista concebida por Oreste del Buono, que ofrecía sobre todo historietas de aventuras. Mètal Hurlant también se publicó en España y Estados Unidos bajo el nombre de Heavy Metal.

Frigidaire

Posiblemente una de las revistas de historietas mejores y más revolucionarias del mundo. Frigidaire es una revista publicada a partir de 1980 por Primo Carnera Editore, creada por una serie de autores procedentes de otras experiencias editoriales, como Lotta Continua, Il Male y Cannibale, otra revista rompedora. Vincenzo Sparagna, que formaba parte de la dirección de Il Male, junto con Stefano Tamburini, Filippo Scòzzari, Andrea Pazienza, Massimo Mattioli y Tanino Liberatore, crean Frigidaire, una revista en primer lugar estéticamente atractiva y que ofrece historietas, diversas secciones, investigaciones periodísticas y música.

Durante la presentación de la revista en Lucca Comics justamente en 1980 también está presente Andrea Pazienza que, citando una viñeta publicada en el primer número, exhibe una jeringa simulando una inyección de heroína. Han sido numerosísimos los autores publicados en Frigidaire, aparte de los fundadores y del propio Pazienza: desde Igort hasta Silvio Cadelo, pasando por Marcello Jori, Giorgio Carpinteri, Mario Schifano y Oreste Del Buono.

Una revista irreverente y desmesurada: fue la primera, por ejemplo, en hablar del VIH en 1983, haciendo frente a la desinformación que campaba por entonces acerca de este tema candente. También lanzó números en los que se imitaban de forma satírica periódicos famosos, como el suplemento Il Lunedì de La Repubblica o L’Unità.

Frigidaire vivió una historia editorial enrevesada, con una publicación hasta 2008, pero caracterizada por diversas interrupciones.

RAW Magazine

También en 1980 sale el primer número de RAW Magazine, creada por Françoise Mouly y Art Spiegelman, que dieron vida a una publicación seminal para el cómic alternativo y para el nacimiento de las novelas gráficas tal como las conocemos hoy.

Sin duda, está destinada a un público más culto: en estas páginas se publican autores americanos, así como italianos, franceses y japoneses. Del monumental Maus del citado Spiegelman a los argentinos José Antonio Muñoz y Carlos Sampayo, pasando por muchos autores japoneses ya publicados en Garo.

El primer número se publica en un formato enorme, en blanco y negro, mientras que los siguientes se redimensionan para poder venderlos más fácilmente en las librerías. Más delante, con las historias de RAW se formaron artistas del calibre de Chris Ware, considerado uno de los dibujantes de cómics más importantes aún vivos.

Las revistas de historietas publicadas actualmente

Como ya hemos mencionado, no cabe duda de que el fenómeno de las revistas de historietas se ha redimensionado con respecto al pasado. Sin embargo, aún existen algunas publicaciones interesantes que han resistido, entre ellas algunas que mantienen nombres célebres del pasado, así como otras con una idea y un título totalmente nuevos.

Spera Editori llevó recientemente a los quioscos la edición italiana de Heavy Metal, que no es una simple traducción del material original, sino que recoge muchas obras del pasado junto con análisis acerca de nuestro presente y futuro.

Por su parte, La Revue Dessinée Italia es una revista trimestral de periodismo gráfico, es decir, periodismo en historietas, completamente a color. Contiene investigaciones, reportajes y secciones totalmente dibujadas en forma de cómic.

Con esto acabamos nuestro viaje al interior del enorme mundo de las revistas de historietas. Evidentemente, las revistas citadas no son las únicas que se han publicado en la historia, pero ciertamente se encuentran entre las más icónicas.