Glosario del tipógrafo

Glosario del tipógrafo

Alessandro Bonaccorsi Publicado el 3/27/2018

En los últimos 30 años, el mundo de la tipografía ha sufrido revoluciones tecnológicas enormes: desde una artesanía y manualidad a base de caracteres de plomo, que había que montar literalmente para hacer la maquetación, a la eficiencia de los programas de software de diseño gráfico y, entre todo ello, muchos pasajes que constituyen auténticos saltos cuantitativos para quienes estaban acostumbrados a trabajar ensuciándose las manos, dándole la vuelta a los caracteres de plomo en un cubo para lavarlos u oliendo el desagradable aroma del amoniaco de las máquinas de pruebas.

Ahora, todo ese trajín químico y práctico ya no existe y los jóvenes que se forman en las escuelas solo tienen vagas nociones al respecto, que han encontrado en sus libros de texto. Tampoco se pueden ni imaginar los olores, los ruidos, el ensordecedor golpeteo, los barnices que no salen de las manos, las heridas infligidas por los márgenes de las películas de acetato, las correcciones con cúter y cinta adhesiva, que parecen un método muy antiguo, pero se usaba hace solo 10-15 años.

Sin embargo, cuando se habla con un encargado de las tareas de impresión o preimpresión, ese mundo sigue presente y aflora en los términos que se usan en ese oficio, algunos muy técnicos y específicos y otros totalmente en desuso.
Comprender ese glosario que usan es muy importante para poder preparar lo mejor posible un trabajo, sobre todo complejo, para la impresión.

A continuación, presentamos un pequeño glosario, seguramente incompleto, de esa terminología. (La idea es enriquecer la invitación con vuestras experiencias personales, mediante comentarios en Facebook).

Antiguos talleres de tipografía, Nápoles fuente: https://www.napolitan.it/2015/02/03/11776/arte-tipografica-mostra-napoli-tra-inchiostro-storia-libri/

Glosario del tipógrafo del siglo XX

  1. Impresión a sangre

Este término no tiene nada que ver con el fluido sanguíneo, sino que es un término utilizado ampliamente al hablar del guillotinado de los bordes del pliego.
La impresión a sangre supone que la imagen continúa más allá de la línea en la que se guillotinará el pliego. Originalmente, este recorte no se acababa, sino que se dejaba visible.

  1. Sangre

También este es un término que parece biológico, pero se refiere al corte del pliego: la sangre es necesaria para poder cortar con un margen de error de 1-2 mm. Ese margen era necesario porque las máquinas plegadoras podían equivocarse en algunos milímetros y eso suponía la antiestética posibilidad de quedarse, si había algún diseño gráfico al margen de la hoja impresa, sin un filete blanco. Con las nuevas tecnologías, en algunos casos el margen de sangre se ha reducido a 1 mm.

Nota: No se sabe de dónde procede esta imagen, pero se usa en muchos sitios web del sector
  1. Fuera de registro

Puede que este término sea más conocido, pero, gracias a las nuevas técnicas de impresión, el espectro del fuera de registro ya no goza de la misma fama que antes en los establecimientos de las tipografías. Es un problema que se da cuando no están bien alineadas en la impresión las planchas de los distintos colores (C, M, Y, K u otras). Fruto de ello, se produce un desfase de la imagen.

Fuente: https://en.wikipedia.org/wiki/Printing_registration
  1. Calado

Un término muy decidido que se usa para las sobreimpresiones: en lugar de superponer dos colores o dos elementos, por miedo a que el color no sea el correcto o a que la claridad del diseño gráfico quede mal, se prefiere crear un vacío, es decir, recortar el canal de color.
Para entendernos: cuando tenemos que usar un color particular (por ejemplo, el oro), puede que necesitemos imprimirlo sobre blanco, es decir, sin un diseño gráfico debajo; en ese caso, se perfora o cala el área que debe ocupar también en los demás canales de color.
Usar esta opción (que también controlarse en InDesign) de manera equivocada puede provocar molestos fuera de registro.

  1. Formato

Lo sé: parece una obviedad, pero el formato de la impresión es una de las bases de la tipografía. Es la manera en que el producto (folleto, díptico, tríptico, póster, etc.) se posiciona en las páginas de impresión y es importantísima para poder, por ejemplo, plegar un pliego en dieciséis partes. Es muy importante entender el formato y cómo se pliega de manera correcta: se puede hacer creando maquetas de muestra en tamaño reducido, pero proporcional, con el papel disponible en cualquier oficina (A3, A4).

Fuente: https://ohsobeautifulpaper.com/2012/01/the-printing-process-offset-printing/
  1. Borde de pinzas

Nada que ver con tender la ropa. El borde de pinza es la parte que permite la introducción de la plancha de impresión en la máquina de imprimir. En algunos formatos de papel, el margen que hay que dejar para las pinzas de la máquina define los formatos de impresión resultantes.

  1. Ferro

Creo que este es uno de los términos más estrambóticos para quien esté iniciándose ahora en el diseño gráfico.
¿Por qué las pruebas de imprenta preliminares se llaman «ferros»?
Porque, hasta hace no muchos años, cuando aún no habían aparecido los plóteres de gran formato, la forma de impresión se transfería mediante un método fotográfico con una maquinaria conocida como insoladora que creaba impresiones sobre papel especial, que después se revelaba con una solución de amoniaco: el resultado se conocía como «cianotipo», porque el color con el que se presentaba la prueba era un celeste claro que, acto seguido, con el revelado se volvía gris. Y las correcciones se hacían a bolígrafo sobre esa prueba.
De vez en cuando, pasaba que estas sencillas máquinas se averiaban: entonces, había que recurrir a un revelado manual, introduciendo las páginas con impresiones en tubos en los que se vertía el líquido de revelado. Al abrir el tubo para crear el cianotipo, se liberaban vapores de amoniaco que te daban en la cara: era una de las experiencias más psicodélicas que se hacían en la tipografía.

Fuente: https://www.instagram.com/il_canneto_editore/
  1. Rebatir

No se trata del término que se usa para referirse a cuando se empieza a discutir con el tipógrafo: es el término que se usa para indicar que se volverán a pasar por la imprenta las formas ya impresas para imprimir otros elementos adicionales. En general, se usa cuando se producen maquetaciones, habitualmente de catálogos (artísticos o comerciales) en varios idiomas: los distintos idiomas se «rebaten» uno por uno sobre las formas ya impresas que contienen las imágenes.

  1. Piojo

Indica un error de impresión particular y podría recibir varias denominaciones más, en función del lugar donde nos encontremos.
En cualquier caso, se trata de ese defecto de impresión, por lo general una manchita blanca con un halo, que se observa sobre todo en zonas amplias de color. Con frecuencia se debía a un pelo o a un granito de polvo más grande de lo normal, que se había quedado sobre la película y, por tanto, sobre la plancha. Con las nuevas tecnologías de impresión, este inconveniente ha llegado a ser cada vez más raro.

  1. Máquina parada

El último término es el terror de todos los gráficos que trabajan en producción: es ese momento exacto en el que el maquinista, habitualmente más robusto que el gráfico, se presenta tras el escritorio con la plancha en la mano y solicita una corrección, que hay que hacer inmediatamente, porque tiene las máquinas paradas. Y es que el maquinista odia precisamente tener las máquinas paradas, y se queda ahí, sobre los hombros del gráfico, gruñendo y mascullando, sudando la gota gorda, lágrimas y tinta hasta que el problema se resuelve.
Piensa en cuando mandas una corrección de última hora cuando el trabajo ya estaba en impresión. ¡Quizás le harás pasar al gráfico un horrible cuarto de hora!

De la película «Totò, Peppino e la banda degli onesti» (Totò, Peppino y la banda de los honrados). https://it.wikipedia.org/wiki/La_banda_degli_onesti