Las fuentes de Sofia Coppola

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Mundos en tonos pastel y «no lugares» en los que los personajes intentan, no sin dificultades, comunicarse entre sí. Desde sus inicios, Sofia Coppola ha invitado a sus espectadores a adentrarse en atmósferas con un estilo estético digno de una gran autora. Un estilo que ha ido desarrollando y fortaleciendo con el tiempo, a medida que nos contaba historias de la adolescencia, de obsesiones y de relaciones humanas complejas.

Hoy vamos a analizar este fascinante e inolvidable estilo visual desde nuestro punto de vista: el de las elecciones tipográficas de Sofia Coppola.

Con la ayuda de diseñadores y artistas contemporáneos, los créditos de apertura de las películas de Sofia Coppola han estado siempre cuidados al detalle y nos brindan la oportunidad de sumergirnos en un animado carrusel de estilos tipográficos, desde estilos más pop hasta los más decorativos, todos icónicos de alguna forma durante estas últimas décadas.

Las vírgenes suicidas

Las vírgenes suicidas (título original: The Virgin Suicides) fue la primera película de Sofia Coppola y se estrenó en 1999: el debut de la hija de artistas detrás de las cámaras se produjo cuando tenía tan solo 27 años. Ambientada en la Detroit de mitad de la década de los 70, la película narra la obsesión de un grupo de chicos por cinco misteriosas hermanas  que están sobreprotegidas por sus padres.

Imagen: http://annyas.com/

En esta primera película, Coppola ya destaca por unos créditos de apertura insólitos: unos garabatos de adolescentes bastante bien conseguidos, inocentes y perturbadores a la vez. El encargado de los créditos fue Geoff McFetridge (aquí tenéis su perfil de Instagram), artista y diseñador canadiense al que probablemente eligieron por su capacidad de saber dibujar «como una chica».

«Siempre me ha fascinado cómo dibujan las chicas, las adolescentes», cuenta el artista en esta entrevista. «Ves que hacen garabatos y que dibujan animales fantásticos, pero luego hacen otras cosas mucho más aterradoras. Creo que este estilo funcionó en esta película porque entrelaza el romanticismo ingenuo y la fascinación por la muerte».

Lost in translation

Lost in Translation se estrenó en 2003 y es la película con la que el gran público conoció a Sofia Coppola, a la vez que nos presenta uno de los temas preferidos de la directora: el aislamiento físico y emocional. Esta película de culto, una comedia melancólica protagonizada por Scarlett Johansson y Bill Murray, narra el encuentro en un hotel de Tokio entre un actor en declive y una chica que acaba de graduarse.

Imagen: http://annyas.com/

Probablemente, el detalle que más recuerda el público de la escena inicial son las bragas color pastel de Scarlett Johannson. El título de la película aparece superpuesto a esta imagen íntima. La fuente elegida es la Kabel, una sans serif geométrica creada por Rudolph Koch en 1927.

Ya hemos hablado antes del prolífico tipógrafo alemán. Por ejemplo, el día que contamos la curiosa historia de la fuente utilizada para el logo de Parque Jurásico. Incluida entre las 100 mejores fuentes de siempre, la fuente Kabel (cable, en alemán) toma el nombre de los enormes cables ubicados en el fondo del océano y que, en esa época, posibilitaban las modernas comunicaciones transatlánticas.

Si esta fuente ya te sonaba de algo seguramente sea porque también es la fuente del Monopoli. El famoso juego de mesa, creado en 1935, la utiliza muchísimo. De hecho, está presente tanto en el tablero como en las temidas cartas que hay que robar. Otro sitio donde puedes haber visto la fuente Kabel es en los créditos secundarios de El príncipe de Bel-Air, la inolvidable serie de los 90.

Somewhere

Somewhere se estrenó en 2010. Sofia Coppola también centra esta película en las relaciones entre sus personajes, que se mueven en un mundo confuso y que tiende a ser un poco perturbador. El «no lugar» en cuestión es el hotel Chateau Marmont, de Los Ángeles, en el que la vida hedonista y apática de un actor se ve interrumpida gracias a la inesperada llegada (y para quedarse) de su hija adolescente.

Imagen: http://annyas.com/

La tipografía de los minimalistas créditos iniciales corrió a cargo de Peter Miles, artista y diseñador británico con mucha actividad en Nueva York. La fuente elegida fue la Van Condensed, caracterizada por caracteres san serif redondeados y creada por el diseñador portugués Ricardo Santos en 1998 (aunque se terminó y se publicó en 2004). La fuente la lanzó al mercado Vanarchiv, una interesante fundición de tipos digitales.

The Bling Ring

The Bling Ring es una película de 2013 que cuenta la historia real de una banda de ladrones que opera en la zona de Los Ángeles y que, a finales de la década de los 2000, consigue dar varios golpes en casas de personajes como Paris Hilton y Orlando Bloom. Se trata de una comedia negra con la que Sofia Coppola vuelve a hablar de sus personajes favoritos a la vez que se divierte: los adolescentes.

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Los créditos de apertura, a cargo de la agencia Peter Miles Studio, utilizan una fuente extremadamente casual. Se trata de la fuente Dom, diseñada a principios de los años 50 por el estadounidense Peter Dombrezian. La fuente cuenta con unas características tan informales  que se ha podido encontrar por todos lados durante las últimas décadas: desde algunos dibujos animados de Warner Bros y en el videojuego Super Mario, hasta en el Inspector Gadget y Phineas y Ferb de Disney.

La seducción

La seducción (título original: The Beguiled) se estrenó en 2017 y es la segunda película de época de Sofia Coppola tras María Antonieta. Basada en la novela del mismo nombre, la película es un remake de una película de los años 70 de Clint Eastwood. Sofia Coppola también narra, aunque desde otra perspectiva, la particular relación que se produce entre un soldado herido y las mujeres que lo socorren.

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Para los créditos de apertura de La seducción, Coppola vuelve a confiar en el estudio de Peter Miles que, como base para los carteles, elige la fuente Kuenstler Script, una abreviatura de la compleja palabra alemana «Künstlerschreibschrift» o, simplemente (en español), «caligrafía de artista».

Esta fuente, extremadamente elegante y decorativa, se creó en 1902 en una fundición de Fráncfort y encarna, al menos, dos siglos de historia caligráfica. La fuente, de hecho, recupera la moda del siglo XIX por la denominada cursiva inglesa (o Copperplate): una moda caligráfica que tiene sus orígenes en las escrituras ornamentales del siglo XVII y que acaba usándose de forma más comercial y estandarizada con la revolución industrial.

Estos son los títulos iniciales de la película

Ya hemos visto cómo utiliza Sofia Coppola sus elecciones tipográficas para completar su ya marcado estilo visual. A menudo lo hace con fuertes matices pop, como los garabatos de Geoff McFetridge para Las vírgenes suicidas, la fuente lúdica de The Bling Ring o la fuente redondeada de Somewhere. Del mismo modo, no le cuesta elegir tanto caracteres geométricos como ornamentales. Destacan sus colaboraciones con diseñadores y artistas, unos grandes ejemplos de la cultura visual estadounidense de las dos últimas décadas.

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