«Legal Design» o cómo hacer más comprensible la ley a través del diseño

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¿Qué es el «Legal Design»?

El diseño legal se encarga de explicar la ley de una manera innovadora, haciéndola más interesante, más fácil de entender y más accesible. En el «Legal Design» (tal y como sugiere el nombre), se aplica el «design-thinking»: se combina la experiencia en el ámbito legal con un enfoque que viene de la disciplina del diseño, haciendo uso de la representación visual, de un lenguaje claro y sencillo y de la tecnología.

La necesidad de desarrollar el diseño legal surge de una necesidad antigua y, al mismo tiempo, muy actual: hacer las leyes y las referencias normativas más fáciles de comprender para ayudar a la gente a proteger sus propios intereses de una manera más consciente.

El diseño legal también consiste en hacer que la ley sea más sencilla para el usuario. El usuario del sistema legal podría ser un ciudadano que busca un abogado, o alguien que necesita una opinión legal para la redacción de un contrato. Los usuarios también pueden ser los propios abogados, que quieren adoptar la mejor solución legal para ofrecer a sus clientes. El diseño legal ayuda a crear empatía con los usuarios, quienes se sienten capacitados para comprender más fácilmente cómo pueden satisfacer sus necesidades.

Pensemos, por ejemplo, en los contratos. Normalmente son muy largos, detallados y difíciles de entender. Por este motivo, a menudo no los leemos, sino que pasamos directamente a la firma final (como puede ser el caso de los Términos y Condiciones de los sitios web). Esto ocurre porque los contratos están escritos por expertos legales para ser leídos por otros expertos legales. Pensar en un contrato desde el punto de vista del usuario real (es decir, quien tiene derechos y deberes respecto al contrato), ofrece nuevas ideas sobre cómo estructurar los contenidos. Haciendo uso del diseño legal en este contexto, se podría simplificar el lenguaje, quitar los tecnicismos, incluir tablas de contenidos y representaciones visuales de alguna información utilizando diagramas, iconos, cronologías e imágenes. Esto ayuda en términos de implicación, de claridad visual y, en general, de comprensión.

¿Por qué necesitamos el diseño legal?

  1. Los clientes son más felices: ponerse en el lugar de los clientes, comprendiendo sus necesidades y proponiendo algo comprensible y valioso, es algo que valoran mucho. Escuchar a los clientes y trabajar juntos para crear soluciones accesibles y a medida aumenta su confianza.
  2. Aumento de la comprensión y respeto por las leyes: si a los usuarios se les ofrece un producto legal (como un contrato) más sencillo e interesante, se sentirán más seguros sobre sus derechos y deberes y sabrán comprender y respetar los acuerdos estipulados. A gran escala, esto puede llevar a un aumento del respeto general de los términos contractuales y a menos disputas. También existe la posibilidad de crear un sistema legal en el que los ciudadanos estén más involucrados.
  3. Promoción de la innovación y creación de valor: hay profesionales (y no profesionales) que tienen buenas ideas y propuestas, pero que a menudo no tienen los conocimientos técnicos para poder expresarlas. El diseño legal crea una plataforma para estas personas, allanando el camino para oportunidades y mejoras. Este nuevo sistema podría funcionar como método de desarrollo para los servicios existentes.

El diseño legal es un recurso. Hoy en día, no solo se considera e implementa el diseño legal, sino que es un enfoque de «human-centred design» (diseño centrado en las personas), cada vez más demandado. Y todo ello por tres motivos:

  1. La gente está cansada de la complejidad de los documentos legales. El diseño centrado en las personas es ya fundamental en todas las empresas más grandes (Apple, Google, Ikea), de las que se reciben productos y servicios impecables. La gente se acostumbra rápido a gestionar relaciones comerciales «simplificadas». Ahora se espera que este enfoque se extienda rápidamente en todos los contextos donde haya relaciones reguladas por la ley.
  2. Los usuarios exigen cada vez más de los abogados y quieren pagar cada vez menos. Esto significa que los expertos en el ámbito legal deben evolucionar para ofrecer servicios que cumplan con las expectativas específicas de los clientes. El diseño legal ayuda a destacar lo que es realmente importante para los clientes.
  3. La legislación está empezando a requerir el diseño legal. Por ejemplo, el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) de 2016 establece que todas las políticas de privacidad deben ser concisas, transparentes y estar escritas en un lenguaje sencillo.

¿Cómo se hace el diseño legal?

Existen varios métodos y herramientas que se utilizan en el diseño legal:

  1. Pensamiento divergente y pensamiento convergente. Este proceso se desarrolla en dos fases: en la primera (pensamiento divergente) se generan muchas ideas partiendo de un único concepto o información. En la segunda fase (pensamiento convergente), se genera una única solución combinando muchos datos e información. En un proyecto de diseño legal es importante aprovechar ambas fases para alcanzar la esencia de los problemas que abordar, antes de resolverlos a través de ideas y soluciones.
  1. Empatía y comprensión del problema. El usuario siempre debe estar en el centro del diseño. La empatía se utiliza para ponerse en el lugar de los usuarios y comprender el problema desde su punto de vista. Para dar con la solución perfecta, es necesario entender a fondo el problema. Esto se hace analizando en profundidad la experiencia del usuario.
  1. Un equipo heterogéneo. Tener un equipo formado por personas con conocimientos diversos es crucial para desarrollar la mejor solución posible. En general, se necesitan personas muy especializadas (informática, psicología, legislación, diseño) y también profesionales que sepan representar a los usuarios.
  1. Representación visual. La forma en la que se representa la información influye en cómo se recibe y asimila. En el diseño legal, la representación es un componente fundamental tanto del proceso como de la solución: durante el proceso se utilizan esquemas, dibujos, bocetos y casos de estudio. La solución presenta diagramas, iconos e imágenes (basados en el lenguaje que mejor funciona para el proyecto específico que se tenga entre manos).
  1. Lenguaje. Como principio general en el diseño legal, se trata de simplificar el uso del lenguaje, evitando tecnicismos y aligerando la estructura del texto.
  1. Tecnología. Como ya ocurre en casi todos los ámbitos, la tecnología puede mejorar las soluciones de diseño legal, haciéndolas interactivas y accesibles Además, la tecnología facilita la innovación.

¿Qué aspecto tiene el diseño legal?

Veamos algunos ejemplos de diseño legal en los que se utilizan diferentes técnicas.

Caso de estudio 1: contratos de cómics

Robert de Rooy, fundador de Creative Contracts (https://creative-contracts.com/), creó una forma innovadora de hacer contratos de trabajo utilizando el cómic.

La idea surgió de los trabajadores agrícolas estacionales. Dado que estas personas son poco propensas a la lectura, un contrato escrito largo y detallado no era una solución óptima. A menudo, estos trabajadores firmaban el contrato sin entender los términos y las condiciones.

La solución fue la de crear un contrato estilo cómic que representase los derechos, los deberes y las funciones de los trabajadores durante su período laboral. El dibujo, un lenguaje casi universal, resultó muy eficaz y la empresa desarrolló 12 contratos distintos con más de 2500 firmantes.

Caso de estudio 2: política de privacidad

Siguiendo la nueva normativa del GDPR, muchas empresas han actualizado la política de privacidad. Entre estas, la empresa de softwares de logística Juro (https://juro.com/), precursora del diseño legal, decidió crear un documento centrado en el usuario.

El desafío era crear una política de privacidad que fuese firme y seria, pero al mismo tiempo fácil de comprender por todos. Juro creó un documento interactivo, sencillo y directo, a través del uso de distintos niveles y secciones, iconos y cronologías.

Esto permitió una mayor satisfacción por parte de los clientes de la empresa, habiendo encontrado una política de privacidad realmente fácil de entender. El enfoque de Juro también ha servido como publicidad, atrayendo nuevos clientes.

Caso de estudio 3: revisión y archivo de contratos inmobiliarios

Una de las tareas más pesadas del equipo legal de una agencia inmobiliaria es renovar los contratos de alquiler y preparar los documentos para los clientes. En muchos casos, los contratos se analizan y actualizan a mano, un procedimiento que lleva varias horas.

Wavelength (https://www.wavelength.law/) trabajó con una agencia inmobiliaria de Londres para mejorar su proceso de renovación de contratos. La empresa creó un «work package» (paquete de trabajo) dividido en dos modelos. El primer modelo (Marked Up Lease) es el contrato de renovación en sí, en el que, a través de la automatización, se han destacado las partes relevantes. El segundo modelo (Draft Lease Report), contiene las partes destacadas, organizadas en una tabla de un documento de Word. Esto permite al abogado ocuparse solo del segundo documento, agilizando el proceso. El producto final es también más fácil de consultar, ya que está esquematizado.

El objetivo final del «Legal Design» es mejorar las prácticas legales y los procesos que llevan a la redacción de leyes y contratos. Junto a esto, al ser una disciplina centrada en el usuario, pretende mejorar la experiencia de todas las personas que están en contacto con los productos y contenidos legales. El diseño legal es importante porque, si se acepta cada vez más como método, podrá mejorar  la comprensión de las personas sobre sus derechos y deberes.

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