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El mundo entero la celebra. Este año, el 1 de junio de 2026, Marilyn Monroe habría cumplido 100 años. Reconocida universalmente como un icono del mundo del espectáculo y de la cultura de la fama, la actriz y modelo —conocida por su vida turbulenta y una carrera breve pero deslumbrante— ha quedado grabada para siempre en la memoria colectiva.
Frágil y soñadora, poseedora de una belleza que cautivó a generaciones enteras. Ingeniosa, cándida y seductora. Una actriz talentosa, una mujer culta y el primer gran símbolo sexual de la era moderna. Marilyn Monroe es un fenómeno cultural global multifacético, complejo y difícil de describir.
Hoy rendimos homenaje a Marilyn desde nuestro punto de vista. Si bien el cine la hizo famosa, en realidad fue la prensa escrita la que amplificó su mito.
Desde el famoso y controvertido calendario hasta las icónicas portadas de la revista Life, desde las serigrafías de Andy Warhol que la convirtieron en una estrella del arte pop hasta el primer número de Playboy: ¡hoy celebramos la leyenda de Marilyn Monroe explorando sus portadas de revista e imágenes impresas más populares!
Marilyn y las portadas de la histórica revista Life
Fue una de las primeras revistas en reconocer el poder de la imagen de Marilyn Monroe y la acompañó a lo largo de su carrera hasta aquel trágico 5 de agosto de 1962, cuando, a la edad de 36 años, la actriz fue encontrada muerta en su casa de Los Ángeles.
Hablamos de Life, la histórica revista estadounidense de fotoperiodismo, que, durante su apogeo entre las décadas de 1940 y 1960, abrió innumerables ventanas a la actualidad para los estadounidenses y el mundo entero.
Marilyn Monroe apareció nada menos que seis veces —a lo largo de una década— en las portadas de Life junto a fotos de los grandes acontecimientos del siglo XX: la guerra de Vietnam, las misiones Apolo, Elvis Presley y muchos otros hitos y personajes que definieron esos años y épocas.

La primera fotografía de Marilyn Monroe que apareció en la portada de la revista Life, publicada el 7 de abril de 1952, fue tomada por Philippe Halsman. Por aquel entonces, ni siquiera se habían rodado las películas que la convertirían en una figura de culto. Los caballeros las prefieren rubias y Cómo casarse con un millonario llegaron a los cines al año siguiente, y las obras maestras de Billy Wilder, La tentación vive arriba y Con faldas y a lo loco, llegarían aún más tarde. Y, sin embargo, Marilyn ya era ella misma: el icono, la leyenda.

Diez años después, la vida terrenal de la actriz llegó a su fin. El 3 de agosto de 1962, la revista Life publicó lo que se conoció como «la última entrevista» de Marilyn Monroe, dos días antes de su muerte. Al reportero de Life que la entrevistaba, Richard Meryman, la actriz le confió una frase que revelaba toda la fragilidad y humanidad que se escondía tras el icono: «Por favor, no me haga quedar en ridículo».
Los atrevidos calendarios de Marilyn Monroe
En 1949, Marilyn Monroe posó desnuda para el fotógrafo Tom Kelley en lo que se conoció como la «Red Velvet session» (la sesión de terciopelo rojo). Marilyn tenía 22 años y atravesaba dificultades económicas: la sesión de fotos le reportó 50 dólares, y dos de esas fotografías se convertirían más tarde en las protagonistas de los atrevidos calendarios «A New Wrinkle» y «Golden Dreams». Esas imágenes, escandalosas para la época, se reprodujeron en millones de copias en todo el mundo.
Marilyn se hizo famosa. En una serie de entrevistas que podrían haber puesto fin a su carrera, la actriz admitió con franqueza que ella era la protagonista de esas fotos y explicó por qué posó para Tom Kelley. Lejos de avergonzarse, nunca renegó de aquella sesión. «I’ve been on a calendar, but I’ve never been on time» (He estado en un calendario, pero nunca he llegado a tiempo), bromeaba Marilyn Monroe con su característico ingenio, haciendo alusión tanto a su famoso posado como a su crónica impuntualidad en los rodajes.
Así que esas imágenes no destruyeron su joven carrera, sino que contribuyeron a forjar su leyenda. Pero la historia de la sesión de fotos de la «Red Velvet session» no termina ahí. Algunas de esas instantáneas dieron origen a una nueva revista destinada a convertirse en legendaria…
Marilyn Monroe y el primer número de Playboy
En diciembre de 1953, las historias de dos iconos se entrelazaron. Por un lado, Marilyn Monroe; por otro, el primer número de una revista que se convertiría en leyenda. Hablamos de Playboy, la revista erótica más famosa del mundo.

El creador de la revista, el periodista Hugh Hefner, utilizó una fotografía tomada por Tom Kelley en la famosa y controvertida sesión fotográfica de 1949. Con el paso de los años, Playboy se convirtió en una parte importante de la cultura popular estadounidense y mundial. Marilyn abrió el camino a muchas otras estrellas que, a lo largo de los años, aparecieron en la portada de la revista para impulsar, en lugar de perjudicar, sus carreras: entre ellas, ¡Bo Derek, Madonna, Pamela Anderson, Drew Barrymore y Kate Moss!
Marilyn Monroe: mito del arte pop
Un icono popular, pero también una imagen artística. ¿Sabías que numerosos artistas han retratado a Marilyn Monroe? Por ejemplo, el surrealista Salvador Dalí, el expresionista Willem de Kooning y el estadounidense James Gill.
Pero un nombre, por encima de todos los demás, no solo unió las dos facetas de Marilyn —la popular y la artística—, sino que también la transformó definitivamente en un icono de la cultura de masas. Ese nombre es Andy Warhol, el maestro del arte pop.
Pocas semanas después de la muerte de Marilyn en agosto de 1962, el artista neoyorquino le dedicó el Díptico de Marilyn (Marilyn Diptych): una monumental serigrafía que reproduce 50 veces una misma fotografía promocional de la película Niágara.

La imagen de Marilyn encapsulaba dos de las obsesiones artísticas de Andy Warhol: el culto a la celebridad y a la muerte. Posteriormente, la retomó en numerosas obras serigrafiadas, entre ellas Marilyn Monroe de 1967 y Shot Sage Blue Marilyn de 1964, que se convirtió en la obra más cara del siglo XX, vendida en subasta por 195 millones de dólares.
El vestido blanco y la rejilla del metro: la imagen de Marilyn más reproducida en carteles
Cerramos nuestro repaso con la que quizás sea la imagen más icónica de Marilyn Monroe, una de las más reproducidas en carteles y medios de comunicación de todo tipo, y una de las más famosas del siglo XX.

La historia es la siguiente: en 1954, Marilyn Monroe estaba rodando una escena de La tentación vive arriba de Billy Wilder. En la escena lleva un vestido blanco (que se convertiría en legendario) que se levanta con el viento que entra por una rejilla del metro.
Pero Marilyn ya era una estrella, y para promocionar la película, se reveló la calle exacta de Nueva York donde se rodaría la escena. A pesar de que era bastante tarde, una multitud de fans, periodistas y fotógrafos acudieron al lugar: Marilyn complació a todos posando para ellos en la famosa rejilla.
Así nació la icónica imagen. Pero incluso en este caso, la historia no termina ahí, pues deja a dos personas muy insatisfechas. Una de ellas es el director de la película, Billy Wilder, quien, en medio del caos, intenta volver a filmar la escena varias veces hasta que finalmente se da por vencido: la escena que aparece en la película se volvería a rodar en los mucho más tranquilos estudios de California.
El otro hombre resentido era Joe DiMaggio, un famoso jugador de béisbol de la época y, lo que es más importante, el marido de Marilyn. Él también estuvo presente en la famosa sesión de fotos en el metro y no le gustó nada lo que vio. La discusión que siguió marcó el comienzo de la separación entre ambos.
¿Tienes alguna otra foto entrañable de la icónica Marilyn Monroe? ¿Qué opinas de las historias que se esconden tras sus imágenes? ¿Cómo se refleja la eterna Marilyn en tu imaginación? ¡Cuéntanos!
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