Publicar un libro: 5 consejos estéticos importantes

Publicar un libro: 5 consejos estéticos importantes

Alessandro Bonaccorsi Publicado el 1/29/2020

29¿Quién no tiene un tío o un pariente lejano que está deseando publicar un libro con sus memorias para que se las lean sus hijos y sus nietos?

Hace veinte o treinta años, las copisterías hacían el agosto con textos de este tipo que tenían la forma que les daba  el mimeógrafo, con la portada con encuadernación fresada cuando se quería invertir o con grapas para juntar los folios cuando se quería ahorrar costes. .

Desde hace unos diez años, ha surgido un mercado ligado a la autoproducción y  autopublicación de libros, en el que los autores se convierten en sus propios editores, o lo que es lo mismo, en self-publishers.

Así pues, vuestro tío ya puede producir y publicar un libro a un coste bastante reducido y con mucha más calidad. En resumen, si ya tenéis vuestro manuscrito finiquitado, este es un buen momento para publicar un libro a un precio muy reducido.

¿Autopublicar un libro? Ojo a la calidad del producto final

El mercado de la autopublicación es cada vez más próspero: solo en Italia, hay cerca de 30 000 autores que, todos los años, se autopublican ebooks y libros. El estilo preferido es la narrativa, sobre todo la autobiográfica o fantástica, pero no se quedan atrás los libros infantiles ilustrados, los reportajes fotográficos, los libros de recetas y los manuales.

El problema para los que optan por publicar un libro se encuentra en crear un producto que dé la impresión de ser de calidad, por lo que debe ser lo más similar posible a los libros de las mejores editoriales que se encuentran en las librerías. Es evidente que las decisiones gráficas y la calidad de la maquetación y de la impresión pueden marcar la diferencia y así, ayudar a difundir textos que valgan la pena.

En este artículo, vamos a hablar de 5 breves consejos que hay que seguir antes de publicar un libro. Obviamente, estos consejos solo son útiles si ya habéis hecho el trabajo «sucio». Si ya habéis escrito vuestro libro, estáis satisfechos con la calidad del contenido y estáis seguros de que la ortografía, gramática y sintaxis sean correctas, entonces sí, es el momento de centrarse en nuestros consejos para autopublicar un libro.

Nos centraremos en:

  • Encontrar la imagen para la portada.
  • Elegir la fuente para la portada.
  • Maquetar correctamente.
  • Publicar el libro.

A menudo se pasan por alto detalles como la estética del volumen, la maquetación y la legibilidad por las ganas de publicar un libro lo antes posible. Sin embargo, son aspectos esenciales a la hora de producir y publicar un libro que esté bien hecho. Porque un libro que tenga un aspecto atractivo es más fácil que atraiga a los posibles lectores. Veamos juntos estos aspectos que hay que tener en cuenta.

1. La portada: la imagen

«Las portadas son importantes porque todos los libros, más allá de sus formas o tamaños, necesitan un rostro»[1]. Esta es una frase de Chip Kidd, probablemente el  diseñador de portadas de libros más famoso e irriverente  del mundo, el que se hizo famoso creando el logo del libro (y de la película) de Parque Jurásico.

La portada es lo primero que vemos de un libro y tiene que entrarnos por el ojo. Un diseño descuidado y una imagen que no sea coherente harán que el libro publicado sea menos apetecible, del mismo modo que un título horrible también le hará un flaco favor.

Lo primero que hay que hacer es elegir una idea (un concept) que pueda explicar o representar el contenido del libro y, después, diseñar la portada en consecuencia.

Logo del libro (y de la película) de Parque Jurásico de Chip Kidd
Logo del libro (y de la película) de Parque Jurásico de Chip Kidd

En el caso de  Parque Jurásico, el concept era el dinosaurio tal y como lo vemos en el museo y el dibujo se hizo primero en pequeño y luego, se agrandó. Esa silueta negra y monstruosa de un esqueleto representa bastante bien el suspense que se vive en la novela.

Una vez que está decidida la idea, hay que encontrar una imagen adecuada y coherente con nuestro concept.
Podemos elegir imágenes de archivo (ya sean gratuitas o de pago), o bien encargársela o comprársela a un profesional (diseñador o ilustrador). Una vez que esté elegida, tenemos que recortarla del modo apropiado. A menudo, el detalle de una imagen funciona mejor que la imagen entera.

Probad a hacer una búsqueda en Google o Pinterest con las palabras clave «best book covers» y podréis ver decenas de ejemplos fantásticos que os sirvan para inspiraros.

2. La portada: fuente y color

La fuente es tan importante como la imagen: usar una imagen delicada con una fuente agresiva transmite un mensaje totalmente distinto al que se transmite si se usa una fuente delicada para la misma imagen.

Desde el punto de vista gráfico, hay que diseñar la portada como si fuese un póster (esto es lo que decía Bruno Munari), porque tiene que ser visible y reconocible desde lejos.

Riccardo Falcinelli, director de arte, diseñador y comunicador, que lleva en el mundo editorial desde hace años, decía lo siguiente en un artículo para Il Post: «Es importantísimo que solo haya un único punto focal Esto vale, sobre todo, para la ficción, que está dirigida a todos, y no tanto para la no ficción, que está dirigida a aquellos que ya saben. En cuanto a los colores, en Italia son siempre los mismos, más o menos: rojo, blanco y negro para la no ficción; amarillo, negro y rojo para la ficción».

Hay que evitar fuentes demasiado extrañas porque atraen toda la atención: si la imagen y el título son lo bastante fuertes y representativos del contenido, es mejor ir sobre seguro con caracteres clásicos, diferenciando entre sans, serif y slab según el tipo de libro (ficción o no ficción, y de qué temas). Aquí puedes encontrar más consejos para diseñar bien la portada antes de publicar un libro.

Fuente: https://www.adelphi.it/
Fuente: https://www.adelphi.it/

3. Ejemplos en los que inspirarse

Quizá, el consejo más sencillo que se puede dar es que hay que inspirarse en aquellos que se dedican a la publicación de libros desde hace años: las editoriales.
Cada editorial tiene su propio estilo y una forma de diseñar los libros.
Por ejemplo, aquí podéis encontrar un curioso análisis de Il Post sobre las fuentes utilizadas por las editoriales italianas. Como podéis ver, hay muchas medidas imprescindibles que tomar antes de publicar un libro.

Observar, descomponer y analizar la composición de las portadas que nos gustan es una buena manera de entenderlas. Y no solo eso: sirve para inspirarnos con los formatos que utilizan los editores para decidir cómo queremos que se perciba nuestro libro (económico, lujoso, rico en contenidos, divertido, ligero, profundo, etc.). Publicar un libro implica también posicionarlo en el mercado: hay que imaginar quién podría ser el lector ideal y preparar una apariencia estética que sea coherente con la historia, que pueda gustarle.

4. Diseñar el interior

Antes de publicar un libro, es necesario realizar una buena maquetación. Esto hará que el libro sea más fácil y fluido de leer. Cuando un libro se lee con facilidad, la voz del autor parece tener más seriedad y credibilidad para los lectores. Publicar un libro descuidando este aspecto es como vender un coche con el motor de un Ferrari y la carrocería de uno barato.

Fuente: https://www.flickr.com/photos/federiconovaro
Fuente: https://www.flickr.com/photos/federiconovaro

Es importante diseñar bien la composición de la página: la diferencia entre publicar un buen libro y publicar un libro de aficionados la marcan los pequeños detalles. Esos son justo los que tendemos a descuidar, pero sirven para que las páginas sean legibles y para facilitar la lectura al lector, de forma que su vista se centre con facilidad en la lectura y deje volar la imaginación, sin elementos gráficos que le molesten.

Estos son los detalles de maquetación que se suelen descuidar:

  • Márgenes: son el espacio que hay entre el texto y el borde de la página. Debe haber la distancia justa con el borde, de forma que el bloque de texto esté bien proporcionado y centrando dentro de la página. También hay que tener en cuenta el margen interno, el del encuadernado, porque si el espacio es demasiado pequeño, el texto acabará oculto entre el pliegue de la página.
  • Encabezados y números de página: sirven para que el lector pueda orientarse dentro del libro. Han de informar sin molestar. El número de página puede encontrarse en una esquina o en el centro de la parte inferior de la página. Estos elementos tienen un papel gráfico fundamental en los libros más creativos (de fotografía, ilustrados, gráficos, etc.).
  • Páginas iniciales: publicar un buen libro también conlleva ir introduciendo al lector de forma progresiva al contenido, siguiendo unas reglas tipográficas centenarias. Existe una secuencia de páginas más o menos típica, que distingue entre portada, anteportada, frontispicio, colofón y posibles páginas de guarda. Conocerlas y saber qué deben contener hace que el libro resulte más creíble.
  • Control de líneas huérfanas y viudas, longitud de líneas y justificado: un buen ajuste de página y una buena edición son elementos fundamentales para que la lectura resulte agradable. Hay que comprobar que no queden palabras sueltas al principio de una página o al final de un párrafo, líneas demasiado breves y espacios entre palabras (provocados por justificados erróneos, interletrajes incorrectos o por fuentes mal diseñadas) que creen efectos ópticos molestos. Por último, también hay que comprobar que el justificado y la separación de sílabas funcionen correctamente.

Publicar un libro al que le hemos dedicado fines de semana, noches enteras y mucho tiempo, descuidando todos estos detalles, es un verdadero crimen. Recordad: después de realizar todo el trabajo, hay que hacer un último esfuerzo para cuidar estos detalles.

5. Publicar un libro: la impresión

Antes de enviar el libro a impresión, tenemos que comprobar los ajustes de archivo que requiere la imprenta a la que nos dirigimos.

Una vez que ya tenemos esa información, se procede a la creación del PDF, no sin antes haber realizado una comprobación previa, es decir, una simulación que nos permita encontrar posibles errores en el archivo para la impresión. Adobe InDesign cuenta con la función Comprobación preliminar, que es bastante precisa.

Los errores más frecuentes son:

  • Imágenes o colores que no estén convertidos a CMYK (que es el modo de color que se utiliza en las imprentas; puedes encontrar más información aquí).
  • Fuentes dañadas.
  • Enlaces con imágenes que no funcionen y, por tanto, uso de imágenes con baja resolución.
  • Cuadros de texto ocultos o vacíos.

 Una vez que está todo comprobado, ya estamos listos para imprimir nuestro trabajo por fin: solo nos queda enviar el PDF a la imprenta y esperar a que nos avisen con un correo electrónico o una llamada de que la impresión ya está lista.

Cuando lo hayáis publicado y os encontréis frente a un montón de cajas llenas de libros, no veréis la hora de abrirlas para tener entre las manos, por fin, el resultado de vuestro trabajo y poder difundir las historias, imágenes y reflexiones que habéis impreso. Publicar un libro se parece un poco a un pequeño viaje, pero con un poco de paciencia y el cuidado justo, el resultado será muy satisfactorio para vosotros mismos y para vuestros lectores.

[1] https://99designs.it/blog/book-design/chip-kidd-book-cover-design/