Técnicas de impresión: conozcamos las técnicas más famosas

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Desde la Antigüedad, el ser humano ha buscado técnicas para poder reproducir rápidamente formas y signos de manera automática, sin tener que dibujarlos uno por uno. Hace más de 35 000 años, las personas utilizaban las manos a modo de plantillas para soplar sobre ellas pigmentos y decorar sus cuevas. No se trataba de un simple dibujo, sino de un gesto automático que permitía una (rudimentaria) reproducción rápida y «en serie».

En la actualidad, la impresión a nivel industrial nos parece lo más lejana posible de una acción manual e instintiva; en efecto, se trata de un proceso mecanizado, que se sirve de las tecnologías más avanzadas. A pesar de ello, a excepción de la impresión digital (que no sería posible sin los ordenadores), casi todas las demás técnicas de impresión actuales son en realidad la evolución tecnológica de procesos manuales ideados hace siglos y siglos.

A continuación se describen las principales técnicas de reproducción de signos concebidas por la humanidad a lo largo de los siglos. Algunas ya han quedado obsoletas para su uso a gran escala, pero aún son apreciadas en el campo artístico por sus peculiaridades. En cambio, otras técnicas se han ido perfeccionando y mecanizando progresivamente para hacer frente a una producción industrial, si bien aún conservan el principio básico de la técnica.

Xilografía

Del griego ξύλον, xílon, «madera», y γράφειν, gráfein, «escribir»

Origen: China, siglo XI

La xilografía es el método de impresión más antiguo que se conoce. La técnica consiste en la incisión en relieve de una tablilla de madera mediante una herramienta puntiaguda, con cual que se extraen las partes que no se utilizarán para la impresión. Después, las partes en relieve se sumergen en tinta de manera que, al prensarlas sobre un soporte (papel o tela), reproduzcan una imagen idéntica a la imagen tallada.

La impresión estilográfica también se utilizó para la impresión de libros enteros, cuyas matrices presentaban textos e ilustraciones combinados entre sí, hasta la introducción de la impresión con tipos móviles, inventada por Johannes Gutenberg en la segunda mitad del siglo XV.

No obstante, la xilografía siguió usándose en el campo artístico. En épocas más recientes, el linóleo y el Adigraf, al ser más tiernos y fáciles de tallar, han sustituido con frecuencia a la madera como base para el grabado. En este caso, se habla de «linocut».

Katsushika Hokusai, La gran onda de Kanagawa, 1830-1831.
Lyonel Feininger, Catedral. Portada para el cartel y el programa de la Staatliche Bauhaus, 1919, Bauhaus-Archiv Berlin
Wiktor Ratajkowski, Proceso para la realización de la matriz.

Calcografía

Del griego χαλκός, jalkós, «bronce», y γράφειν, gráfein, «escribir»

Origen: Alemania o Flandes, 1480. Florencia, 1500.

La calcografía es una técnica de grabado utilizada para representar ilustraciones. A diferencia de la xilografía, se trabaja en positivo, y no en negativo: los elementos que después se imprimirán se graban directamente en la matriz.

El procedimiento prevé el grabado de una placa de metal y, a continuación, la distribución de la tinta por las incisiones, es decir, dentro de las partes grabadas. Mediante la presión ejercida con una prensa, la tinta depositada en las partes excavadas se transfiere a la hoja.

El método directo supone la grabación a mano, mientras que el indirecto, conocido como aguafuerte, se basa en el uso de sustancias químicas corrosivas para grabar el dibujo anteriormente realizado sobre la placa de metal. En este caso, la placa se prepara con sustancias cubrientes, capaces de resistir al ácido; después, con la ayuda de una aguja, se extraen las sustancias que se corresponden con las partes a imprimir, que más tarde se grabarán con el ácido. La profundidad del grabado está condicionada por el tiempo de inmersión.

La impresión en rotograbado es una evolución técnica de la impresión calcográfica, que emplea una máquina rotativa con cilindros grabados, obtenidos mediante un procedimiento fotomecánico. La tinta se transfiere al papel mediante un sistema de pequeñas celdas de distintas profundidades. Cuanto más profundas sen las celdas, más abundante será la tinta que puedan contener y más oscura será la impresión.

Dada la excelencia y la gran fidelidad de su acabado, desde la primera mitad del siglo XX, se ha usado principalmente en el sector de las publicaciones periódicas de amplia difusión: de ahí que se use el término «rotograbado» como sinónimo de revista de actualidad.

Goya, El sueño de la razón produce monstruos. 1799, aguatinta, Madrid, Museo Nacional del Prado.
Giorgio Morandi, Naturaleza muerta con cinco objetos. 1956, aguafuerte
«Cine-Romanzo» (5 de abril de 1931, n.º 156). «Cine-Romanzo» fue la primera gran revista italiana impresa en rotograbado

Litografía

Del griego λίθος, líthos, «piedra», y γράφειν, gráfein, «escribir»

Origen: Alois Senefelder, Múnich, 1790

La característica principal de la litografía, que se basa en la reacción química distinta del color y del agua, es que las partes que se usan para la impresión y las partes blancas se encuentran al mismo nivel. El procedimiento prevé el uso de un tipo particular de piedra caliza porosa, que se dibuja con un lápiz graso y después se sumerge en agua. Mientras que las partes no dibujadas absorben un hilillo de agua, las partes marcadas con el lápiz graso la repelen; una vez empapadas en tinta, solo las partes previamente marcadas retienen la tinta. Presionando la placa en la prensa, la tinta se deposita sobre el papel. Para la litografía en color, a cada color le corresponde una matriz distinta.

De la litografía deriva la impresión offset (del inglés offset, que significa «indirecto» o «rebote»), que sustituye la piedra caliza por una placa metálica, sobre la cual se reproducen los caracteres y las imágenes mediante una película. La impresión en papel se produce mediante un cilindro interpuesto de caucho, que transfiere la tinta por rebote. La fotocomposición ha permitido grabar la placa de manera que reproduzca la imagen con extremada precisión.

A día de hoy, la impresión offset es el sistema más usado para grandes tiradas.

James McNeill Whistler, Nocturno. 1878
Rodillos para la impresión offset

Serigrafía

Del latín seri, «seda», y del griego γράφειν, gráfein, «escribir»

Origen: China, siglo X-XIII

La serigrafía es una técnica de impresión que emplea como matriz un tejido a través del cual es transfiere la tinta al soporte.

Aunque la serigrafía fue introducida en Europa desde Extremo Oriente durante la Edad Media, su uso no estuvo muy extendido hasta tiempos más recientes.

La matriz serigráfica, originalmente compuesta por una tela de seda y actualmente sustituida por nailon u otras fibras artificiales, se impermeabiliza mediante una emulsión en zonas bien delimitadas, con el fin de permitir que la tela penetre a través de los orificios de la tela no bloqueados y pase al soporte por debajo del marco serigráfico. El paso de la tinta a través del tejido serigráfico se produce mediante una ligera presión de una barra, conocida como exprimidor o racla, dotada de un borde de caucho que presiona contra el tejido de impresión. Para producir una serigrafía en varios colores, es necesario crear una matriz para cada uno.

La gran ventaja de la serigrafía consiste en la posibilidad de imprimir sobre un gran número de soportes, dosificando la cantidad de color. Por este motivo, hoy en día esta técnica se utiliza tanto para aplicaciones artesanales (a este respecto, hacemos referencia a este artículo para quien quiera ampliar información) como en contextos industriales, para imprimir señales de tráfico, marcas, placas y matrículas, cristales y espejos, muebles, electrodomésticos, equipamiento deportivo, zapatos, bolsos…

David McCabe, Andy Warhol y Gerard Malanga imprimen en serigrafía el fondo de una obra.

Los equipos de impresión serigráfica de Marimekko, en Helsinki. Foto de Erin Dollar.

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