CÓMO HACER CÓMICS DE ESTILO ITALIANO CON FORMATO BONELLIANO: DE LA PÁGINA A LA IMPRESIÓN

CÓMO HACER CÓMICS DE ESTILO ITALIANO CON FORMATO BONELLIANO: DE LA PÁGINA A LA IMPRESIÓN

Candido Romano Publicado el 6/11/2021

Durante décadas, los quioscos han estado plagados de cómics italianos con el clásico formato «bonelliano», un término utilizado por los profesionales para hacer referencia a un formato específico del cómic, con un tamaño de página y un tipo de material que son característicos del clásico tebeo popular italiano.

Cómics como Tex, Dylan Dog, Nathan Never y Martin Mystère, publicados por la editorial milanesa Sergio Bonelli Editore, conquistaron a muchísimos lectores de todas las edades. Se quedaban fascinados por estas historias que abarcaban una gran variedad de géneros: western, terror y ciencia ficción.

Al principio, el término bonelliano tenía una connotación negativa, pero, con el tiempo, ya es un término bastante neutro que hace referencia únicamente a un formato editorial. Tras 1986, sobre todo, con el gran éxito de Dylan Dog, surgen distintos proyectos editoriales en Italia que utilizan este formato como, por ejemplo, las editoriales Editoriale Aurea y Bugs Comics. Entre los proyectos más famosos, basta con mencionar Dago, Lazarus Ledd, Orfani y el reciente Samuel Stern.

Muchos aspirantes a dibujantes de cómics eligen a Pixartprinting para imprimir sus historias o para crear un porfolio atractivo de estilo italiano y con formato bonelliano. Sin embargo, para obtener el mejor resultado posible, hace falta conocer los códigos propios de este formato editorial.

Luca Lamberti: nuestra guía para conocer el formato bonelliano

Entonces, ¿cómo podemos crear un cómic de estilo italiano con formato bonelliano? ¿Qué precauciones y reglas vamos a tener en cuenta si queremos crear un porfolio que mostrar a editores o un cómic autopublicado que refleje las características de este formato?

Para descubrir todos los secretos de este mundo, hemos hablado con Luca Lamberti, un autor y dibujante que ha trabajado en el mercado italiano con John Doe y que sigue haciéndolo con las publicaciones semanales Skorpio y Lanciostory de Editoriale Aurea. También forma parte del equipo creativo de la serie Samuel Stern, para la que ha dibujado algunos números. Además de todo esto, es editor y autor, junto a Leonardo Cantone, de la revista Fantasy, que saldrá en 2022, para Bugs Comics. En el pasado, trabajó en el mercado estadounidense para IDW Publishing, en el cómic de Star Trek.

Gracias a sus consejos, hemos preparado esta guía sobre cómo crear cómics con formato bonelliano: se trata de un tema muy amplio y que, para muchos autores, requiere años de estudio. Esta guía, por tanto, no pretende ser muy exhaustiva, sino que se trata de  una introducción para los que quieren convertir su pasión en su profesión o para aquellos a los que  les interese comprender mejor los códigos y la visión italiana y popular de los cómics.

La gramática del cómic popular italiano

Como ya vimos en la guía para crear bandes dessinée francesas, cada zona geográfica tiene un modo o más de entender la página de un cómic. Sin embargo, hay unos elementos clave y básicos que coinciden en todos los cómicsdel mundo:

  • La viñeta es una imagen dibujada.
  • El marco es el conjunto de viñetas que componen una página o una plancha.
  • La calle es el «espacio blanco» que define el tiempo de la historia.

Si hablamos específicamente del cómic italiano, son muchos los autores que han creado e influido en este modo de hacer cómics: leerlos y estudiarlos puede ser un buen primer paso para comprender cómo crear un cómic de este género, aunque bien es cierto que es imposible citarlos a todos.

El sello original seguramente sea el Tex de Gian Luigi Bonelli, dibujado inicialmente por Aurelio Galleppini, y publicado en un ya lejano 1948. En un principio, Tex se publicó en un formato con columnas, con un máximo de tres viñetas por página. Todo esto hasta 1953. A partir de ahí, se publicó (hasta hoy) con el formato bonelliano.

Una plancha de Tex dibujada por Corrado Mastantuono.

En cuanto a los autores más recientes, Luca Lamberti nos recomienda tres:

  • Massimo Carnevale: por su sello grotesco y desagradable, pero de una elegancia sin igual.
  • Stefano Andreucci: si hablamos de elegancia, él representa el culmen máximo del diseño clásico bonelliano: «Estoy seguro de que muchos otorgarían a Claudio Villa este gran elogio, pero, aunque su técnica es impecable, prefiero los rasgos característicos y personales de Andreucci», nos dijo Lamberti.
  • Corrado Mastantuono: es el dibujante ecléctico por excelencia. Pasa de dibujar un Tex realista (pero con un estilo extremadamente reconocible y personal) a un Mickey Mouse, saltando de un estilo a otro con una facilidad

Elementos característicos del formato bonelliano

Tras haber leído las obras de referencia y haber estudiado a los autores, hay que comprender las «reglas» que caracterizan a este formato.

Nos las explica Luca Lamberti:

«Lo que seguramente siempre ha caracterizado al formato bonelliano ha sido su rigidez, aunque presenta una comprensión narrativa muy fluida y estudiada, por lo que lo convierte en un punto de referencia extremadamente popular para el público. La plancha clásica del cómic italiano siempre  se ha estructurado de forma muy cuadriculada. De hecho, es difícil ver superposiciones o splash pages (plancha con una sola imagen impactante) que no estén dentro de un recuadro y que no lleguen a los bordes de la página, como sí suele pasar en las planchas de los cómics estadounidenses. El sentido de lectura es de izquierda a derecha, como en todos los principales mercados salvo el japonés, que se lee de derecha a izquierda».

En cualquier caso, con la evolución del público, la plancha bonelliana también ha ido cambiando. Esto nos cuenta Lamberti:

«La plancha bonelliana se acerca cada vez más a un tipo de narración más libre y menos cuadriculado, que no difiere mucho del estilo estadounidense, que estructura sus planchas en cuatro columnas, con un formato mucho más vertical, pero sin una limitación estructural en lo que respecta al número de viñetas. Por ejemplo, la editorial Bugs Comics es muy partidaria de esta revolución: a pesar de llegar a los quioscos con el formato que hace reconocible al cómic italiano, los dibujantes tienen total libertad a la hora de estructurar la plancha».

Samuel Stern n.º 2, dibujos de Luca Lamberti.

La plancha bonelliana y el producto final

La plancha bonelliana tiene unos principios muy «rígidos» y muy estructurados. Estos son todas sus características:

  • Tiene un formato de 16x 21 cm y la plancha se divide en tres franjas horizontales que, a su vez, se pueden dividir por la mitad verticalmente, obteniendo así un máximo de seis viñetas.
  • El espacio entre una viñeta y otra suele ser de unos 5mm.
  • Los volúmenes suelen estar formados por 96 páginas, de las cuales 94 son las planchas que componen la historia. Las otras dos suelen dejarse para la portada y para la editorial, y, aunque últimamente se han hecho algunos experimentos con color, la norma indica que los volúmenes han de imprimirse en blanco y negro.
  • La encuadernación siempre es fresada.

Pero ¿cómo se estructura la hoja de dibujo? Arriba y abajo tenéis algunos ejemplos de cómo dividir la plancha en viñetas. Las imágenes hay que analizarlas así:

  • Los cuadrados (o rectángulos) negros corresponden a los bordes de las viñetas, que juntos forman el marco.
  • El área blanca que hay tras los rectángulos negros y el borde rojo representa la zona de «fuera del marco», donde se incluyen los elementos que sobresalen de las viñ Con este formato, esto se ve poco, aunque en las publicaciones más recientes, los autores cuentan con más libertad.
  • La línea roja corresponde al margen de corte de la página, es decir, por donde se cortará el folio en la fase de impresió

El producto final e impreso en formato bonelliano es, por tanto, un cómic con un tamaño de 16 x 21 cm, con encuadernación fresada y, normalmente, en blanco y negro. En Pixartprinting, por ejemplo, puedes seleccionar la encuadernación fresada y encolada.

Con esto acabamos nuestro viaje a lo más profundo del cómic italiano, un mundo lleno de autores, historias y cómics que descubrir.