La fascinante historia de los exlibris

La fascinante historia de los exlibris

Sarah Cantavalle Publicado el 6/3/2026

La fascinante historia de los exlibris

La historia de los exlibris: de marcas de propiedad a objetos de colección

El exlibris o ex libris (locución latina que significa ‘de entre los libros’) es una marca de propiedad que consiste en una etiqueta o un sello que se coloca en la cubierta o solapa de un libro para indicar quién es su propietario. Los exlibris tienen una larga y fascinante historia, ligada a la invención de la imprenta de tipos móviles y al surgimiento de las primeras bibliotecas privadas. A medida que los libros se popularizaron, la demanda de exlibris —que inicialmente se limitaba a los ámbitos religiosos y la nobleza— se extendió a las clases medias, brindando a los artistas la oportunidad de experimentar con diversas técnicas y lenguajes visuales.

A lo largo de los siglos, esta marca de propiedad evolucionó de algo puramente funcional a un género de arte figurativo por derecho propio, que describía la identidad, los gustos y la cultura de su propietario, convirtiéndose en una auténtica pieza de colección a partir del siglo XX. En este artículo repasaremos su historia: analizaremos los orígenes, las diversas técnicas y los estilos de impresión aplicados a lo largo de los siglos, desde las cortes renacentistas hasta la actualidad.

Los orígenes

Los exlibris se originaron en Alemania a finales del siglo XV y principios del XVI como marcas tipográficas para los primeros editores. Se creaban mediante la técnica xilográfica (grabado en madera) y se colocaban en el frontispicio del libro para proteger a los impresores de la competencia en una época anterior a los derechos de autor. Estos primeros exlibris solían incluir una ilustración, a veces acompañada del nombre del editor y un lema en latín.

El auge del Humanismo y la proliferación de bibliotecas privadas propiciaron la creación de exlibris para particulares, principalmente monjes y nobles. El grabado alemán contribuyó significativamente a la difusión de estas marcas, que se imprimían y pegaban en la cubierta o guarda del libro. Artistas como Albrecht Dürer, Lucas Cranach el Viejo y Hans Burgkmair crearon sofisticadas reproducciones de escudos familiares, lemas e imágenes que simbolizaban el estatus, los intereses o las actividades de sus clientes.

El exlibris creado por Albrecht Dürer para Hieronymus Ebner von Eschenbach es el ejemplo fechado más antiguo conocido (1516). Fuente: https://it.wikipedia.org/wiki/File:Exlibris_Hieronymus_Ebner.jpg

El exlibris más antiguo que se conserva perteneció a Johannes Knabensberger, un capellán bávaro apodado Hans Igler. No está fechado, pero se estima que data de finales del siglo XV. Su estructura se asemeja a la de los exlibris modernos: un formato rectangular enmarca la imagen de un erizo, y un pergamino lleva la inscripción «hanns Igler das dich ein igel ku[e]s» (Hanns Igler el Erizo te besa), un juego de palabras con el apellido ficticio del propietario y el término Igel, que en alemán significa erizo.

Las técnicas de impresión

La apariencia de un exlibris depende de tres factores principales:

  • El método de impresión utilizado, que determina el grosor de las líneas y la reproducción del color.
  • El artista, que podía adaptarse al estilo figurativo de su tiempo o distanciarse de él mediante elecciones estéticas originales.
  • Las peticiones del cliente, que en su mayoría guiaron los temas representados.

Analicemos las principales técnicas de impresión utilizadas para crear exlibris en diferentes épocas.

Xilografía

En los siglos XV y XVI, el estilo de los exlibris se vio muy influenciado por la xilografía, la técnica de grabado en madera utilizada para crearlos. Los grabados realizados sobre el bloque de madera producían líneas nítidas y gruesas, bordes bien definidos y fuertes contrastes entre las superficies blancas y negras.

Pie de foto: Exlibris realizado por un artista desconocido utilizando la técnica de xilografía. Fuente: http://art-exlibris.net/exlibris/7779?query=teknik-11&pt=owner

Calcografia

El grabado en cobre comenzó a popularizarse a finales del siglo XVI, abriendo nuevas posibilidades expresivas para los artistas. Esta técnica permitía obtener líneas más finas y sombreados más sutiles que con la xilografía, lo que posibilitaba la reproducción más fiel de las elaboradas y suntuosas imágenes típicas del estilo barroco. En algunos casos, los exlibris llegaron a ocupar toda la superficie de la guarda en los grandes tomos de las bibliotecas de monjes y nobles, convirtiéndose en auténticas ilustraciones.

Litografía

La litografía, introducida por primera vez en el siglo XIX, utilizaba planchas de piedra (y posteriormente de metal) sobre las que el artista dibujaba directamente. Esta técnica de impresión permitía obtener medios tonos, delicados matices de gris y textos claramente definidos, y también posibilitó la introducción de la impresión en color, que comenzó a florecer a finales del siglo XIX.

Exlibris hecho con fotolitografía. Fuente: http://art-exlibris.net/exlibris/9638?query=periode-4&pt=owner

Serigrafía

Esta antigua técnica de impresión —que originalmente utilizaba una malla de seda, posteriormente sustituida por otros textiles— podía aplicarse a cualquier superficie y producía estampados con colores densos, brillantes y ligeramente en relieve. Estas características la hicieron popular para los exlibris destinados a coleccionistas, pero el alto coste de producción limitó severamente su uso.

Técnicas modernas

Todos los sistemas de reproducción de imágenes más modernos —fotografía, heliografía, fotocopiado e impresión láser— permiten imprimir exlibris de forma rápida y económica. En los últimos años, los sellos personalizados también se han popularizado como forma de marcar libros, aunque no son exlibris en el sentido estricto de la palabra. En general, la calidad estética de los exlibris creados con métodos de impresión modernos no es comparable con la de los producidos con técnicas tradicionales, que siguen siendo el referente para coleccionistas y aficionados.

Un viaje a través de diferentes símbolos, temas y formas

La variedad de estilos, temas, tamaños y formas de los exlibris creados a lo largo de los siglos atestigua el poder de este pequeño elemento impreso para inspirar la creatividad de artistas, grabadores e ilustradores de todo el mundo. Sin embargo, a pesar de las numerosas diferencias entre ellos, aún se pueden identificar algunos temas recurrentes en los exlibris, tanto antiguos como modernos.

El estilo heráldico

Hasta finales del siglo XVIII, la forma heráldica dominaba la composición de los exlibris, dejando poco margen para que los artistas añadieran su toque creativo. Los clientes que encargaban exlibris eran principalmente miembros de familias aristocráticas, que marcaban todos sus objetos con su escudo de armas. En algunos casos, el escudo se grababa en relieve sobre la encuadernación de cuero y se realzaba con metales preciosos para crear un supralibros o superlibros (super ex libris), además del exlibris propiamente dicho en el interior del volumen. La estructura compositiva era relativamente rígida: un escudo con los símbolos de la familia en el centro de la imagen, rodeado de elementos adicionales como guirnaldas, coronas, cascos y figuras aladas.

Ejemplo de un exlibris heráldico realizado por un artista desconocido en 1690 en Inglaterra. Fuente: http://art-exlibris.net/exlibris/22315?query=periode-2&pt=owner

El estilo caligráfico

Los exlibris caligráficos se inspiran en los orígenes más antiguos de este estilo: el propietario de un libro escribía su nombre en la guarda de los códices manuscritos. El estilo caligráfico, que se extendió desde mediados del siglo XIX y fue particularmente popular en el Reino Unido, consistía simplemente en añadir el nombre del propietario, en algunos casos acompañado de «ex libris», sin imágenes ni lemas. Las etiquetas inglesas solían preferir tipografías sencillas y minimalistas, mientras que los exlibris alemanes a menudo utilizaban arabescos y caracteres góticos.

Exlibris caligráfico creado en 1908 por Joakim Skovgaard para Axel Lange. Fuente: http://art-exlibris.net/exlibris/30872?query=kategori-46&pt=owner

El exlibris tipográfico

Este tipo de exlibris contiene el texto «ex libris» en una tipografía específica, acompañado del nombre del propietario, sin ninguna imagen, con la excepción ocasional de pequeños frisos tipográficos. Los exlibris tipográficos se originaron en el Reino Unido y eliminaron por completo la intervención creativa del artista en favor de un estilo minimalista.

El estilo gráfico

En estos exlibris, la tipografía se convierte en un elemento figurativo clave de la composición; se altera y se entrelaza con imágenes y motivos decorativos hasta tal punto que resulta difícil distinguir el texto de la imagen. Este estilo comenzó a extenderse a principios del siglo XX y alcanzó su máxima expresión entre las décadas de 1920 y 1940, durante el periodo art déco y la vanguardia artística europea.

Exlibris gráfico creado para la bailarina Anna Pavlovna Pavlova. Fuente: http://art-exlibris.net/exlibris/21805?query=kategori-46&pt=owner

Además de los géneros ya mencionados, la estética de los exlibris ha estado influenciada por los movimientos artísticos de diversas épocas, como lo demuestran los espléndidos ejemplos barrocos, neoclásicos y modernistas creados por artistas de renombre. Particularmente en el siglo XX, gracias a la gran variedad de técnicas de impresión disponibles y a la difusión del coleccionismo, los exlibris se consolidaron como una forma de arte caracterizada por lenguajes visuales muy heterogéneos.

Exlibris creado por Gustavo Borzaga para Adolfine Bartke, 1915-1918. Obra propia, FAL. Fuente: https://it.wikipedia.org/wiki/Ex_libris#/media/File:Gustavo_Borzaga_%E2%80%93_Ex_libris_per_Adolfine_Bartke.tiff

¡También merecen mención los exlibris especializados! Surgieron tras la proliferación de bibliotecas temáticas dedicadas a temas específicos, desde la cocina y la medicina hasta la literatura erótica, la química y las partituras musicales. Existen magníficos ejemplos de exlibris creados para la música, a veces conocidos como exmusicis o ex musicis, con composiciones que incluyen símbolos y notación de algunas de las obras musicales más famosas.

Exmusicis creado por Helga Lange en 2003 para Cristoph Back. Fuente: http://art-exlibris.net/exlibris/15779?query=kategori-27&pt=artist

Hoy en día, el exlibris ha perdido casi por completo su función original de acreditar la propiedad, convirtiéndose en un objeto de arte que los coleccionistas compran e intercambian. Sin embargo, los bibliófilos apasionados aún pueden encargar un exlibris auténtico a diseñadores gráficos e ilustradores como una forma original de personalizar sus libros con un toque de nostalgia.

Si te apetece explorar la gran variedad de exlibris producidos a lo largo de los años, puedes consultar la colección del Museo Digital de Exlibris. y la selección realizada por Emanuela Pulvirenti en Pinterest, además de los volúmenes Gli ex libris italiani de Achille Bertarelli y David Henry Prior y 3500 ex libris italiani de Jacopo Gelli. La Colección de Grabados de Achille Bertarelli en el Castillo Sforzesco de Milán y la colección de más de 50 000 ejemplares donados por Sir Augustus Wollaston Franks al Museo Británico permiten ver algunos ejemplos originales de exlibris en persona.