Los pósteres de Jacqueline S. Casey

Los pósteres de Jacqueline S. Casey

Anabel Herrera Publicado el 9/7/2026

Los pósteres de Jacqueline S. Casey

A pesar de su contribución activa a la historia del diseño gráfico y la tipografía -las primeras impresoras y tipógrafas son del siglo XV-, el papel de las mujeres en este ámbito no se visibilizó hasta los años 50 y 60 del siglo pasado, cuando se consolidaron en agencias de publicidad y revistas de diseño. Es en este contexto donde debemos enmarcar a Jacqueline S. Casey, cuyos carteles para el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés), en Cambridge, marcaron un antes y un después en el ámbito de la comunicación visual e inspiraron a futuras generaciones de diseñadores.

Casey nació en 1927 en la ciudad de Quincy, cerca de Boston, y tras licenciarse en el Colegio de Arte y Diseño de Massachusetts (MassArt) en 1949, trabajó en ilustración de moda, publicidad, decoración de interiores y publicaciones comerciales.

En 1955, su compañera de universidad Muriel Cooper, que trabajaba en la recién creada Oficina de Publicaciones del MIT, le encargó el diseño de unos materiales para los cursos de verano. Este fue el inicio de una trayectoria de más de tres décadas en la institución, un de las primeras en contratar diseñadores gráficos -en especial, mujeres- en su plantilla. El trabajo de Muriel Cooper y de Jacqueline S. Casey contribuyó a posicionar el MIT como un lugar en el que el arte y el diseño son parte integral del proceso educativo, no solo publicidad o subproducto.

Diseño que hace pensar

Los diseños de Jacqueline S. Casey -un cartel para un programa académico, una conferencia científica, una exposición de arte o una causa social- apelan directamente al intelecto del espectador. Se trata de observar atentamente y pensar nuevas relaciones entre las palabras, los colores y las imágenes.

Por ejemplo, en Technology and Policy Program (1975), las dos grandes formas del rompecabezas -una roja y otra azul, los colores de la bandera de Estados Unidos- conectan visualmente la tecnología y la planificación política. Juntas forman un círculo completo, a modo de yin-yang, resaltando sutilmente la importancia de esta relación para el futuro del país.

Por cortesía del Museo del MIT. Imágenes propiedad del Instituto (MIT Design Services).

El cartel de la exposición de arte cinético Miscellaneous Notions of Kinetic Sculpture (1967) es una gran superficie dividida en 16 rectángulos verticales con información sobre la muestra y los artistas. Al desplegarse, reflejando los colores y estructuras circundantes, el propio cartel se convierte en una escultura cinética.                                                                                  

Por cortesía del Museo del MIT. Imágenes propiedad del Instituto (MIT Design Services).

El diseño para el cartel de la conferencia Technology in Developing Nations (1968), orientada al desarrollo de recursos industriales en países emergentes, se basa en un método tradicional nigeriano de tejer tiras finas para formar una tela con patrones geométricos, y que simboliza protección.

Por cortesía del Museo del MIT. Imágenes propiedad del Instituto (MIT Design Services).

Influencia del diseño suizo de los 60

Los trabajos de Jacqueline S. Casey tienen una clara influencia del diseño suizo de los años 60, o Estilo Tipográfico Internacional, que se define por el minimalismo, la funcionalidad y la claridad. Se utilizan, por ejemplo, retículas para estructurar la página, como en Ocean Engineering at MIT (1971), donde las olas que rompen en la orilla son en realidad dos columnas en una retícula de cinco.

Por cortesía del Museo del MIT. Imágenes propiedad del Instituto (MIT Design Services).

Además, el hecho de que las olas tengan un tamaño muy superior al texto hace que el espectador dirija la atención hacia la parte inferior, forzando una unión entre la imagen vertical y la disposición horizontal de las palabras. Este uso del fondo vacío se puede observar también en el cartel de Faculty-Student Exchange Program (1972), donde el espacio negativo creado por tres triángulos rojo, azul y negro forman una gran “X” blanca que representa “Exchange” (intercambio).

Por cortesía del Museo del MIT. Imágenes propiedad del Instituto (MIT Design Services).

El contraste entre grandes encabezados tipográficos con los diminutos textos informativos es otro de los sellos de identidad del estilo de la diseñadora gráfica del MIT. En Intimate Architecture. Contemporary Clothing Design (1982), la orientación del texto se invierte como en el lomo de un libro (de abajo hacia arriba) y sigue las Captura de pantalla 2026-03-29 a las 18.07.51.pngestructuras sugeridas por los pliegues del vestido.

Por cortesía del Museo del MIT. Imágenes propiedad del Instituto (MIT Design Services).

Aunque esta colocación del texto sería inaceptable para muchos diseñadores, en realidad para Jacqueline S. Casey nunca es arbitraria: el texto deber ser legible y contribuir al diseño general del cartel, como en Artists and Scientific Community (1969).

Por cortesía del Museo del MIT. Imágenes propiedad del Instituto (MIT Design Services).

Tipografía que revela otros significados

La tipografía desempeña un papel crucial en todos los carteles de Jacqueline S. Casey. El diseño suizo de los años 60 consolidó el uso de tipografías sans-serif (palo seco) como la Helvética o la Univers, y los carteles de los abarrotados tablones de anuncios del MIT dieron testimonio de esta corriente. Pero la diseñadora de la Oficina de Publicaciones siempre consigue dar una vuelta de tuerca a la tipografía para revelar significados que de otro modo no serían evidentes para el espectador, a través de metáforas e ingeniosos juegos de palabras.

Por cortesía del Museo del MIT. Imágenes propiedad del Instituto (MIT Design Services).

Russia/USA (1985)

Por cortesía del Museo del MIT. Imágenes propiedad del Instituto (MIT Design Services).

Mechanical Engineering at the Massachusetts Institute of Technology (1971)

Por cortesía del Museo del MIT. Imágenes propiedad del Instituto (MIT Design Services).

Constructed Color (1982)

Por cortesía del Museo del MIT. Imágenes propiedad del Instituto (MIT Design Services).

The Electronic Materials Revolution (1983)

Por cortesía del Museo del MIT. Imágenes propiedad del Instituto (MIT Design Services).

Lightworks (1973)

Por cortesía del Museo del MIT. Imágenes propiedad del Instituto (MIT Design Services).

MIT Open House (1974)

Por cortesía del Museo del MIT. Imágenes propiedad del Instituto (MIT Design Services).

Drawings for Outdoor Sculptures (1978)

El color como principal elemento de diseño

Además de la tipografía y el uso de retículas para organizar la información, el color tiene una importancia capital en el trabajo de Jacqueline S. Casey. Muchos de sus carteles siguen la corriente minimalista funcional en blanco y negro propia del diseño suizo de los años 60.

Por cortesía del Museo del MIT. Imágenes propiedad del Instituto (MIT Design Services).

Art Civic in Scale (1971)

Por cortesía del Museo del MIT. Imágenes propiedad del Instituto (MIT Design Services).

Aesthetic of Progress (1984)

Por cortesía del Museo del MIT. Imágenes propiedad del Instituto (MIT Design Services).

Charles Ross: Light Placed (1977)

Sin embargo, el color también puede ser el principal elemento de diseño, como en el póster de Goya: Disasters of War (1971), donde las salpicaduras rojas simbolizan el derramamiento de sangre en la guerra.

Por cortesía del Museo del MIT. Imágenes propiedad del Instituto (MIT Design Services).

Y en el lado opuesto, los colores intensos, brillantes y altamente saturados de carteles como Gospel Choir No Greater Love (1988) o New Washington Painting (1971).

Por cortesía del Museo del MIT. Imágenes propiedad del Instituto (MIT Design Services).
Por cortesía del Museo del MIT. Imágenes propiedad del Instituto (MIT Design Services).

Colaboración con científicos

Para llevar a cabo los innovadores diseños de los carteles de índole científica, Jacqueline S. Casey asiste a cursos con especialistas de renombre del MIT en disciplinas como la física nuclear, la biología o las matemáticas.

Por ejemplo, para Cancer: Symposium on the Occasion of the Dedication of the Seeley G. Mudd Building (1975), aprendió a comprender la complejidad de los organismos cancerígenos de la mano de un biólogo. Esta era un tema que le tocaba de cerca, ya que su marido, William Casey, murió de cáncer en 1975 y ella misma luchó contra la enfermedad varios años hasta su fallecimiento en 1992.

Recibí un minicurso en el laboratorio, observando células cancerosas a través del microscopio, viéndolas en acción. Me ayudó a superar algunos de mis miedos. Para el cartel, esta experiencia aportó una mayor precisión en la elección de la composición gráfica, especialmente en un uso más exacto del color”[1] , en palabras de la diseñadora recogidas en el libro ‘Posters: Jacqueline S. Casey, Thirty yeas of design at MIT’, facilitado por el MIT Museum a Pixartprinting.

Por cortesía del Museo del MIT. Imágenes propiedad del Instituto (MIT Design Services).

En 1989 se unió al Media Lab, un laboratorio del MIT dedicado a proyectos de investigación en la convergencia entre diseño, multimedia y tecnología, como becaria visitante de diseño. El resultado de la colaboración es una imagen generada por simulación computacional de pigmentos con distintos pesos moleculares que se dispersan sobre el papel de acuerdo con la gravedad y la capacidad de absorción.

Interés por las artes visuales y la música

A pesar de ser conocida por la investigación en ciencia y tecnología, el MIT es una institución dedicada al aprendizaje en todas sus variadas facetas humanísticas. En este sentido, la diseñadora gráfica de la Oficina de Publicaciones combina un extraordinario sentido del diseño con un apasionado interés por las artes visuales, la música y la literatura.

Por cortesía del Museo del MIT. Imágenes propiedad del Instituto (MIT Design Services).

Jazz (años 60)

Por cortesía del Museo del MIT. Imágenes propiedad del Instituto (MIT Design Services).

Music at MIT (1972)

Para el cartel del concierto Humanities Series (1966), Jacqueline S. Casey combina la imagen de un violín o violonchelo -los cuatro conciertos incluyen instrumentos de cuerda- con los colores de las banderas de los países participantes: Estados Unidos, Francia, Hungría y la Unión Soviética.

Por cortesía del Museo del MIT. Imágenes propiedad del Instituto (MIT Design Services).

A lo largo de su historia, el MIT ha acogido numerosas exposiciones artísticas en sus galerías y museos.

“Gran parte de mi trabajo de diseño ha sido para pintores, escultores y arquitectos de todo tipo de orientaciones, filosofías y puntos de vista. […] Cuando diseño para ellos, quiero hacerles justicia, manteniendo, por supuesto, mi integridad como creadora. Sé lo difícil que es empezar con nada más que una idea y luchar por encontrar soluciones únicas”[2] , recoge el libro sobre los 30 años de trayectoria de la diseñadora en la institución.

Por cortesía del Museo del MIT. Imágenes propiedad del Instituto (MIT Design Services).

Light7 (1968)

Por cortesía del Museo del MIT. Imágenes propiedad del Instituto (MIT Design Services).

Park Place Group (1968)

Por cortesía del Museo del MIT. Imágenes propiedad del Instituto (MIT Design Services).

Hans Haacke (1967)

Por cortesía del Museo del MIT. Imágenes propiedad del Instituto (MIT Design Services).

Leon Golub: Paintings (1970)

El diseño de Four Painters (1981) utiliza un elemento que representa la obra de cada artista fusionadas en una única imagen.

Por cortesía del Museo del MIT. Imágenes propiedad del Instituto (MIT Design Services).

Una huella imborrable en el diseño gráfico moderno

La obra de Jacqueline S. Casey nos enseña que el póster no es un instrumento menor de comunicación. De ahí que muchos de sus carteles formen parte de las colecciones permanentes del Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA), el Museo Cooper-Hewitt, el Instituto de Tecnología de Rochester o la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, además del propio Museo del MIT, y que hayan estado presentes en numerosas exposiciones, tanto individuales como colectivas, en diferentes partes del mundo.

En 1989, la diseñadora decidió retirarse del puesto de directora de la Oficina de Publicaciones -que había ejercido desde 1972-, pero continuó colaborando con el MIT hasta su fallecimiento en 1992, dejando una huella imborrable en el diseño gráfico moderno.


 [1]

“I received a mini-course in the laboratory, looking at cancer cells through the microscope, seeing them in action. It helped me to overcome some of my fears. For the poster the experience provided a greater accuracy in the choice of graphic arrangement, especially more accurate color”.

 [2]

“A great part of my design works has been for painters, sculptors and architects of all kind of directions, philosophies and viewpoints. […] When I design for them I want to do them justice, while, of course, maintaining my integrity as a creative person. I know how hard it is to start out with nothing but an idea and struggle for unique solutions”.

Nota editorial

Agradecemos al Museo del MIT que nos haya permitido utilizar las imágenes para este artículo con fines divulgativos. Invitamos a los lectores y a cualquier persona interesada a conocer más a fondo la obra de Jacqueline Casey y el Museo del MIT consultando su página web oficial y visitándolo en persona.

Página web del Museo del MIT: https://mitmuseum.mit.edu/

Sección de la página web del MIT MUSEUM dedicada a Jacqueline Casey: https://mitmuseum.mit.edu/collections/person/7008

Para visitar el Museo del MIT: https://tickets.mitmuseum.org/events/8de12838-39e0-f99a-c7ce-720e5baa0dbc